Ayer, me levante con una pregunta “in mente”

Una persona como yo, que ha leído tanto, ha visto tanto cine y ha viajado tanto por el mundo.... ¿no será capaz de urdir un cuento corto ? ¿O bien, algo narrativo con suspense ?

Pero es cierto, se necesita algo de imaginación, la visión necesaria para la creación de un misterio, algo de melodrama.... no se... ¿Y es que yo no lo tengo? ¿Será que estoy falto de la sensibilidad y la ternura necesarios ?

Puede ser que si, e incluso, quizá sea así.... pero yo no me veo.... me permito pensar que ese no soy yo... que ese del que hablamos no soy yo...

GODA

Su piel era suave, delicada y tersa. Pelo negro, algo rizado y diecisiete años. Una barbilla levemente hundida, y un padre exigente y regañón...

¿Qué hacer? Trato de hacer memoria de cómo la conocí... y por mas que remuevo las neuronas, las muevo y las remuevo... no consigo acordarme.

Habíamos salido con frecuencia durante mucho tiempo. Habíamos visitado, las “Cuevas del Drach” en la plaza de Sto. Domingo de Madrid, un lugar para bailar, muy íntimo.... Allá nos habíamos arrullado, achuchado, besado y toqueteado mutuamente... Nadie tenia ojos para nadie, a pesar de estar todos, muy juntos....

Nuestras salidas se habían convertido casi, en una institución.

Yo vivía en la calle Salaberry... y ella en Mataderos. Barrios periféricos de Madrid, capital.

Trabajaba durante la semana, y yo también trabajaba...(Cuando me dio vergüenza seguir estudiando para nada, le dije a mi padre, que me buscara un trabajo). En definitiva, nos veíamos los fines de semana y, en algún momento en que yo iba a buscarla a su trabajo. De todo esto, naturalmente, mis padres no sabían nada....

Trabajaba en una empresa, como “manipuladora” cerca de la plaza de Oriente, en Madrid. Decir “manipuladora” quiere decir que alguien dentro de la estructure y el entramando de diseñar y construir sobres de correo.... ella se dedica a engomarlos, o sea, a ponerle aquella goma que tan mal sabe, para poder cerrar el sobre....

Son los tiempos de Franco, y aún no se piensa en el “Bostick”, ni en todos esos adelantos que hoy conocemos... estaban entonces, aún muy lejos....

Y como decía, esto acontecía en una rutina diaria, hasta que recibí en casa, una carta de mi hermana Maria Luisa. Ella llevaba bastante tiempo viviendo en Inglaterra, y me enviaba un contrato para ir a trabajar allá....

Un dilema (o quizá, trilema), que se me planteaba a mí, claro... ahora tenia que decidir muchas cosas, en un contexto en el que todo parecía que ya estaba decidido....

Uno, era separarme de mi novia. Eran los tiempos de la dictadura franquista. Dejar a una chica, suponía entonces, algo malo, muy malo. Y aunque puedo asegurar que entre nosotros no había ocurrido nada irreparable... (de hecho, incluso yo no sabia aún lo que podía ser o no, irreparable), pero....

Aunque eso si, vivíamos en Madrid, y eso, si que es una gran ventaja....Madrid es muy grande....

El otro problema es que: yo no sabia Inglés. ¡ Con lo fácil que es hoy: intercambios, academias que lo enseñan exhaustivamente, Inglés para ejecutivos...Los chicos hablan ingles por los codos !... Amigos, pero entonces
¡ NO era así !

Mi padre conmigo, acompaño para resolver todos los papeles... cosa harto difícil, dado que las hordas del ejercito, estaban moviendo todos los hilos para engancharme... yo aún tenia 18 años... carne para la “mili”.

Pero todo salió bien, y como había un contrato de por medio, y una reclamación especifica desde el Hospital Ingles, pues se resolvió....

El tercer problema, el mas doloroso y el mas difícil para mi, fue convencer a mi novia de que todo iba a ser mejor, lo más , lo único....muchísimo mejor. Y después de muchos rodeos... la convencí....

El caso fue que el francés, mas o menos y chapurreando, lo manejaba un poco... pero el Inglés... ni papa, nada de nada...

Y en el “mean time”, llego mi hermana Maria Luisa (Ella ahora está muerta: murió a los 34 años.) Había venido, para quedarse a vivir definitivamente en España... Ya estaba harta del mal tiempo, de las nieblas y de los locos....

Y a ella, se le ocurrió....

Confecciono unas tarjetitas (como las de visita ) en las que en cada una de ellas decía una frase, unas en francés y otras en Inglés, y que yo a mis dieciocho años, iría mostrando y exhibiendo, por cada uno de los lugares que pasase, fuera Francia o Inglaterra. Y la cosa no debió de ir mal.

Y así fue...En Paris, viendo que el tren tenia un amplio margen para el trasbordo, no me perdone el pasarme y subir a la Torre Eiffel (Luego y en muchas otras ocasiones, lo he hecho, pero el tiempo ha influido en ella.. ¿ Y quien me decía que lo iba a poder hacer otras veces ?

Me moví en el metro, con algún otro compañero del tren que, también iba a Inglaterra, del que solo recuerdo que:

- ¡ Visitamos la Torre Eiffel – me dijo.
- ¡ Pues claro ¡ - dije yo.

Y allá fuimos como balas. Sin saber como movernos en el metro de Paris, preguntando a unos y otros, chapurreando el francés, llegamos y subimos hasta el ultimo piso. Ver en pleno día, la “Cite Lumiere”, fue algo maravilloso.

En la “Gare du Nord” cogimos nuestro tren que nos llevo hasta el paso de “Calais”

Por fin vi el mar... nunca lo había visto hasta entonces.

Estaba tranquilo, y la travesía fue como en una balsa de aceite. Los controles de aduanas y finalmente, el tren que, como esos que se ven en las películas algún empleado, va cerrando las puerta.... Ahí fue el primer sitio en el que hube de mostrar mis tarjetas...

- ¿Where are you going? – me dijo amablemente el empleado.
- No se inglés – balbucee simplemente. Y le mostré la tarjeta y el dinero en la otra mano.

Me puso el billete del tren en la mano de la tarjeta... de la otra me cogió el dinero... y me dio es cambio. No os podéis imaginar los que suponían para mi entonces aquello de las Libras Esterlinas, en fracciones de doce chelines, que también se fraccionaban en doce peniques, además de las guineas (doce libras esterlinas). Para mi, aquello trastocaba todo lo aprendido sobre el sistema métrico decimal....

Una vez en el tren y mientras llegaba, me dio tiempo a pensar en ella... ¿Cómo se sentiría ? Seguro que triste, como me sentía yo. Seguro que se preguntaba que iba a ser de ella.. ¿ Qué iba a ser de ella ?

No yo, ni ella lo sabíamos... ¿ Y la distancia ? ¡ Tanta distancia !

Mi futuro se planteaba incierto... como supongo que el de ella...Echaba de menos la suavidad aterciopelada de su piel... y en general, me sentía mal.

Estaba en Londres, muy cerca del Tamesis, con la Torre de Londres, las casas del Parlamento, Elephant Casttle... y todo eso... pero aún no pensaba en visitar, como he hecho después, el British Museum....

Tenia que cruzar de King Cross a Charing Cross Station, y no tenia dinero para coger un taxi... así que

-Tengo que ir en metro – me dije.

“Underground”. Sólo llevaba una maleta, pero bien pesada....
Enseñe mi tarjetita y mostre el dinero.

El taquillero me miro y dijo

- Thank you – mientras me ponía el billete y la vuelta en la mano.

Y de esta manera, cruce Londres de un extremo a otro, y desde “Charing Cross Station” cogí el tren y me dirigí a Letchword, donde estaba el hospital, al que iba como “asistente de enfermero”. A unas 60 millas del centro de Londres, o sea, como a unos cien kilómetros.....

Y al llegar, vi que era un castillo muy bien cuidado, en el que todo estaba impecable, con grandes jardines y abetos, alrededor....

Alguien me dijo:

- You have to go to the “Bury House” – me indicaron, pero yo no entendia nada...

Alguien desde el fondo y en español, me dijo:

- Esta a dos millas de aquí, es la residencia de los chicos. Ahora vendrán a recogerte.... nadie se imaginaba a que hora ibas a llegar...

Era una joven de unos 22 años. Y en la “Casa del Enterrador”, seria donde mi vida daría un vuelco.

Desde aquel momento, deje de relacionarme con todos. Con mi otro mundo, aquel mundo al que conocía y del cual venia...

Vivir en Inglaterra, me había cambiado. Yo ya no era aquel que había llegado. YO ERA OTRO. Y mi mundo, había quedado atrás....

Y lo olvide todo......

GODA

En esta narracion, hay ficcion pero tambien, datos biogrficos. Es dificil no mezclar la realidad y la ficcion. Lo importante es que sea interesante... ¿Lo es ?